Para la Federación Internacional Fe y Alegría, la promoción de un lenguaje inclusivo no sexista es un asunto de principios, definido en su Política de Igualdad y Equidad de Género, que explicita que el lenguaje inclusivo no se limita a nombrar ambos sexos, sino a resignificar los contenidos y formas en que reproducimos la discriminación por razones de género.